Las chicas estaban chusmeando cuando me vieron detenerme, abrir el bolso y sacar la cámara. Cuando les apunté se quedaron calladas y me miraron fijamente, con una mezcla de desconfianza y extrañamiento. En cuanto escucharon el click de la Holga, estallaron en una carcajada hermosa. Gran regalo.

chusmeando

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